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Relato enviado por M. Jose
El relato de esta adopción es del año 2005 en el més
de junio. Pertenecía al orfanato de Yihuang.
Nuestra niña es de Jiangxi, así que viajamos a Nanchang,
capital de provincia.
El viaje de ida muy pesado, viajamos por Air France, osea via París,
cuatro aviones en total hasta llegar a Nanchang y seguidamente al hotel
media horita y a recoger a las niñas, ni tiempo de ducharse, por
que entre preparar el birerón, las galletas, los zumos y demas
cosas, por si a la niña no le gusta la leche, o las galletas o...
lo que sea, pues eso, atacados y otra vez al autobús camino del
registro en donde nos esperaban las 10 niñas de nuestro grupo.
Todas del horfanato de Yihuang y todas ubicadas en hogares sustitutos.
A la llegada mucho nervio, el autobus aparcó en una especie de
patio interior al que asomaban varios edificios. seguimos a la guia hata
uno de ellos que tenía una entrada pequeña, o almenos eso
me pareció en aquel momento.
Subimos unas las escaleras estrechas y en el primer piso había
una puerta abierta a la que accedimos. La puerta daba a un pasillo largo
con varias habitaciones, enseguida pasamos por delante de una habitación
en la que habia muchas niñas ( nuestras diez niñas), una
chica se cruzó ante la puerta con los brazos en aspa intentando
que no miraramos dentro, pero claro, se nos escapó un "hayyy!!!!"
generalizado que hizo saltar al maximo nuestras emociones en aquellos
momentos, solo fué un instante en el que cada uno que pasabamos
por delante de aquella puerta intentó ver algo, pero solo pudimos
ver pequeñas cabecitas oscuras.
Desde el otro extremo del pasillo nos llamaban para que cruzasemos ante
esa habitación rapidamente, y claro, todos obedientes nos dirigimos
al final del pasillo en donde nos hicieron pasar a otras dos salas comunicadas,
en concreto a la sala de más al fondo.
Yá anteriormente, en el autobús, nuestra guia Carmen (excelente
persona), nos habia ido explicando algo, en que consistiria la entrega,
insistia mucho en que seria muy rápida y nos enumeró la
situación en la que cada uno recibiriamos a la niña, nosotros
eramos los segundos, así que imaginaros como nos sentiamos.
Encuanto que nos colocaron en la sala del fondo comenzaron con la entrega,
no recuerdo quien fué, pero alguien me decia, "MariaJosé...
que llega tu niña!!!!" y yo mirando a la primera que traian
en brazos. No podia ser, eramos los segudos, así que me fijé
bien y dije," no es la mia, esa tiene mucho pelo, la mia está
pelona" , y al mismo tiempo veo que entra una niñita caminando
asomandosé a la puerta con mucha curiosidad.
¡¡¡Esa es mi niña!!!.
Era tan igual a las fotos, con el mismo gesto, con la misma carita, y
lo miraba todo muy curiosa, llevava un dedito apoyado en su labio, como
gesto de timidez, sus ojitos rasgaditos se me antojaron muy extraños
y al mismo tiempo preciosos,tenía una piel blanquisima.
Mientras yo me acercaba y le decia su nombre, se estaba realizando la
entrega de la niña anterior, la niña comenzó a caminar
muy insegura hacia mí, mi marido ya se habia colocado a mi lado
y los dos la llamabamos desde un extremo de la segunda habitacion.
Teniamos en las manos todo aquello que le habiamos llevado, un globo,
un juguete musical, una cajita llena de chupachups y gominolas y una bolsa
de gusanitos.
En medio de aquella escena oigo que nos llaman para hacernos la entrega,
pero la niña estaba casi frente a nosotros. Decimos que eramos
nosotros y el director intenta cojer a la niña segun venia hacia
nosotros por detras para alzarla y hacernos entrega de ella, pero yó
con un gesto le pido que la deje y nos agachamos a su altura mostrandole
todo lo que teniamos para ella.
Fué todo muy bello, esa carita pequeña mirandonos con asombro
y de reojo, mientras con el otro reojo (jejejej) miraba todo lo que le
ofreciamos.
Le abrimos un chupachups y abrió su boquita, se lo pusimos dentro
y cerró la boquita y así se quedó unos 15 minutos,
sin chupar ni nada, solo con la boquita cerrada y un palito saliendolé
de la boca.
Nos aceptó a los dos, acepto nuestros besos y hasta nuestros achuchones
aunque se mostraba como si no fuera con ella tanta muestra de cariño.
A nuestro alrededor se sucedian las entregas, unas lloraban y otras no.
Nos dejaron estar una media hora allí, despues nos tuvimos que
ir por que en otra sala habia otro grupo de padres impacientes esperando
a sus niñas que yá habian llegado, se asomaron para vernos
marchar con las nuestras y de nuevo se volvió a oir aquel "Hayyy!!!"
que habiamos pronunciado nosotros al entrar, pero esta vez salió
de aquella habitación llena de padres ansiosos.
En la media hora que permanecimos en aquel registro, nuestra niña
no quiso tomar el biberon que llevabamos preparado, solo tomó el
chupachups y la bolsa de gusanitos, se dejaba filmar y hacer fotos, pero
siempre muy seria. En el autobus iva muy tranquila observandolo todo a
veces con mucha sorpresa, miraba el trafico y las motos que pasaban a
nuestro lado, se notaba que la ciudad le causaba impacto.
Llegemos al hotel, el Jin Feng de Nanchang (muy bueno, por cierto), y
mi marido bajó a rellenar los papeles que al dia siguiente habia
que presentar de nuevo en el registro. Me quedé a solas con la
niña. Ella estaba tranquila, pero no me queria mirar a la cara,
aceptaba todo lo que le ofrecia, jugetes, comida, tubos de crema..., en
fin todo, lo obserbava curiosa y lo cogia entre las manos. se habia hecho
caca y le cambié el pañal, se dejó tranquila y aproveché
para hecerle algunas cosquillas, aunque no obtenia la respuesta esperada,
si que conseguia que me mirara a la cara por espacio de tiempo corto,
pero para mí suficiente.
Le abrí un potito y comió algo, le hice un biberón
y tambien bebió algo, pero todo ello insuficiente.
Cuando llegó el papá decidimos quitarle la ropa (llevava
una especie de pijama a estrenar con zapatos de goma, todo comprado para
la ocasión). Habiamos decidido no bañarla la primera noche,
y así lo hicimos, la desnudamos y con una toalla mojada en agua
caliente la fuimos refrescando, despues le pusimos crema hidratante, a
la que miraba desconfiada y almismo tiempo con sorpresa, alli desnuda
enpecé a cojerle los pies y a pasarlos por mi cara haciendo esos
soniditos tan tontos y al mismo tiempo haciendo como que me los iva a
comer , ahí se le escapó la primera y unica sonrisa de la
noche, para mí fué suficiente mi objetivo estaba conseguido.
La metimos en la cuna y se sentó siempre sin mirarnos y comenzó
a balancearse en la cuna con una maestria inusitada, para nosotros, que
la observavamos divertidos. La incité a que se tumbara y obedeció
y siguió balanceadonse sacando un pié de entre los barrotes
y apoyandolo en la pared para hacer palanca, "asombroso", esto
la relajó, yo le guardé su piececcito dentro de la cuna
y comencé a balancearla poniendele el musical a su lado. en unos
7 u 8 minutos estaba "frita".
Durmió aquella noche con algun que otro llanto medio dormida, eran
llantos inquietos y suaves, que yo intentaba tranquilizar moviendo la
cuna y hablando despacito.
A la mañana siguiente seguia sin querer mostraranos su mirada,
aunque cuando creia que no la mirabamos nos observava muy interesada.
Le hablabamos mucho y le seguiamos ofreciendo cosas que ya aceptaba mejor.
Cuando nos dirijimos a desayunar y nos sentamos en la mesa con ella, parece
que se relajó bastante, ver a otras personas la distraia y empezó
a mirarnos y a interactuar con nosotros.
Desde el primer momento acepto a ambos, dejaba que la cojieramos los dos,
que cualquiera de nosotros le diera de comer, que la bañaramos,
(que por cierto le encantaba el baño, lo supimos al dia siguiente
cuando le llenamos la bañerita), en fin que no tuvimos problemas
de aceptación.
Ese segundo dia y despues del desayuno, la niña empezó a
cambiar, empezó a sonreirnos, a buscar con su mirada nuestros gestos
de aprobación o a llevarnos la contraria cuando queria, que de
todo ha de haber, y a llorar cuando queria conseguir alguna cosa.
Ese segundo dia fuimos a formalizar el tramite y a pagar los 3000 dolares,
allí el director del horfanato nos hizo entrega de un pequeño
albun de fotos y de la camara de fotos a las familias que la habiamos
mandado, no dejeis de intentarlo, en ese carrete habia fotos de la madre
sustituta de mi hija, de la casa, de los campos que hay frente a la casa,
en fin, una maravilla.
Tambien nos entregó un pequeño horóscopo de las niñas
y nos explico a cada familia las peculiaridades de cada niña. Se
nota que este señor sabe hacer bien su trabajo y su dedicación
es vocacional, antes de viajar yá me hablaron muy bien de esta
persona y de la dedicación que pone en sus funciones.
Nuestra niña tenía 18 meses cuando nos hicieron entrega
de ella y yá comía de todo. Llegar al bufet era toda una
fiesta, igual se zampaba una sopa que se comía un muslito de pollo.
Eso sí en contrapartida el biberon y las papillas ni provarlo.
La leche no le gustaba, ni de vaca ni de soja, aunque eso lo remediamos
en casa a fuerza de insistir, pero en vaso, como los mayores.
A los pocos dias (segundo o trecero), yá empezó a mostrarse
tal y como es, muy cariñosa, muy alegre y jugetona.
La niña había vivido en familia de acogida desde el principio,
con solo tres dias de vida se la trasladó a una familia hasta una
semana antes de entregarnosla que pasó al orfanato, creo que con
intención de desenganchar el lazo que habría creado con
su familia acogedora.
En las fotos que nos entregó el director del horfanato de esa semana
que había estado allí, se la vé triste, con una mirada
de pena, pero resistente, como es ella, capaz de adaptarse a las situaciones
con una madurez asombrosa.
Nuestra niña se llama Llum Jin.
Es luz y es oro.
Su nombre refleja lo que es nuestra niña, así es para nosotros
y así es ella.
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