Esta es la historia de nuestro viaje a China para recoger a Diana Wei. Espero no extenderme mucho pero, con lo que me gusta hablar y todas las notas que tengo.... seguro que me paso, por lo que de antemano pido disculpas a todo aquel que la lea.
El viaje se inició realmente en el momento de la
asignación, el 22 de marzo
Nos volvieron a llamar el día 23 de marzo, a las 11h 14 minutos exactamente, para citarnos ese mismo día a las 13’00h y entregarnos la foto.
Llamé a Edu y salí corriendo del trabajo, como supongo que hicimos todos los padres. Era el gran momento, la entrega de la foto. Bueno.... el primer gran momento, que luego vendrían muchos mas, cada uno más emotivo.
Éramos tantos padres, concretamente 10 familias asignadas en Chongqing y otras 9 asignadas en Anhui, que coincidimos varios allí, en las Oficinas de PIAO. Algunos ya nos conocíamos por Internet, otros de los cursos para la idoneidad, y otros de los cursillos de preparación al viaje. Creo recordar que éramos unas 5 familias a la vez en la entrega de las fotos de la asignación y cuando nos fueron nombrando y nos fueron dando el sobre con la foto....... no pude más y rompí a llorar. Le dije a Edu “ábrelo tu” y yo llora que te llora. Mónica, otra mami, me dijo “deja de llorar o te seguimos todos”. Pero era imposible.
Y cuando el sobre se abrió y le vimos la carita..... bueno...... supongo que la misma emoción que cualquier padre cuando ve por primera vez a su hijo, o al menos la misma que sentimos la primera vez que vimos a Malena en el paritorio, aunque confieso que con los ojos llenos de lágrimas, poco podía ver.
De momento no se sabía cuando sería en viaje, pero estaba
previsto para Mayo, claro. Luego, por culpa de la fiesta del 1 de mayo y la del
8 de mayo que en China se celebra la fiesta de
Quedamos en el aeropuerto el día 14 de mayo, sábado, a las seis de la tarde y allí estábamos todos puntuales. Algunos llegamos a las cinco y ya había gente, bueno, gente y ganas, muchas ganas de salir. Nos esperaban unas 25 horas de vuelo y con los nervios que llevábamos encima se nos iban a hacer aun más largas.
Maletas, nervios, charlas, despedidas....
Volamos con Air France y nuestro viaje iba a ser: Valencia – Paris – Shangai – Chongqing – Pekín – Paris – Valencia. Unas 25 horas de ida y un poco menos de vuelta.
El primer vuelo, el Valencia – Paris, sale a su hora, 20’25h. Y la facturación también ha ido bien. Hemos “emplasticado” las maletas por que van directas a China y así nos lo han recomendado en la agencia de viajes.
Llegamos a Paris a las 22’15 y avisan por el altavoz que
nos están esperando a pie de avión para llevarnos de la terminal
Es muy largo, y se hace muy pesado. No se vuela “recto” de Paris a Shangai, sino que se va hacia el norte, para evitar los Países árabes. Pasa cerca de Noruega, o sea que se desvía hacia el norte y luego pasa por Pekín, para bajar hacia Shangai al final. Vamos viendo en la pantalla del asiento de delante por donde vamos pasando y se nos hace eterno. Jo, que grande es la estepa rusa!
Intentamos dormir a ratos pero es imposible, apenas media hora seguida. Son 15 horas de vuelo y llegamos a Shangai muy cansados. Recogemos las maletas y todas están OK.
Al salir de recogerlas, nos encontramos con las dos guías: María, la que nos corresponde, y Nacha, la del grupo de Anhui. Son guías del BLAS (Bridge of Love Adoption Service) y las contrata PIAO. María, a primera vista, me parece un hombre. Habla perfectamente español y nos explica que nos va a acompañar en todo el viaje.
Nos despedimos del otro grupo hasta dentro de una semana en Pekín y nos dirigimos a buscar la puerta de embarque del vuelo a Chongqing, que durará otras dos horas más. Allí nos hace entrega de las tan ansiadas cartas de invitación que aún no teníamos en nuestro poder y sin ellas no nos entregan a las niñas.
Facturamos equipaje y esperamos un poco. Sale a las 20’10h. Y llega a Chongqing a las 22’15h
Allí recogemos las maletas, todas ok otra vez, y nos llevan a un autobús que será el que utilicemos todos los días. Treinta minutos mas en autobús y llegamos al hotel, el Hilton, un enorme rascacielos de cinco estrellas. Nos asignan la habitación 1507, en el piso 15 que es... una pasada. Tiene de todo para las niñas, se nota que esta pensado para padres adoptantes: cuna, bañerita, calienta biberones, ...
Plan de mañana: descanso, papeleo para adelantar en el momento de la entrega en el notario y comida.
Lunes 16 de mayo: Hemos dormido profundamente de lo cansados que estábamos. El desayuno es estupendo y hay de todo. Creo que vamos a disfrutar comiendo!.
Estamos TODOS muy nerviosos, deseando que sea ya después de comer para ir a por las niñas. Pero la mañana es larga: papelelos, firmas, rellenar mas papeles, fotocopias.... Que poco nos imaginábamos que este rato de “trabajo administrativo” estaba siendo adelantado al momento de la entrega en el notario.
Maria nos lleva a comer cerca del hotel, al “Pollo campero” un sitio barato pero.... picante, como casi todo lo de Chongqin. Comemos todos poco, los nervios siguen en nuestros estómagos y nos van invadiendo poco a poco.
Vuelta al hotel, recogemos papeles (miles de papeles), dinero (los dólares) y bajamos. Nos espera el autobús y unos 30 minutos de camino.
Llegamos al fin al notario y ..... bueno..... en el portal hay una tienda de chucherias así que....... esperamos que sea un sitio serio.....
Subimos al cuarto piso haciendo cola en un ascensor super lento. ¿Habrán llegado ya las niñas? ¿Estarán bien? ¿Tendremos todos los papeles correctos? ¿Algún problema con los dólares? ¿Qué nos preguntara el notario?. ¿Se parecerá a los videos de entregas que hemos visto en los cursos?... Dudas....... mas dudas.... y el ascensor que sigue subiendo padres a ese cuarto piso que les separa de sus hijas. Ya llegamos ¡ Que poco falta!
Nos agolpamos ante las puertas de cristal del hall de la notaria y vemos que las niñas están allí! Unas en tacatac, otras gateando, una peque dormida en el suelo...... están allí! Nuestras hijas están ahí mismo, solo nos separa de ellas un cristal! Y después de todo lo pasado........ esto no es nada!.
Vemos a las cuidadoras con varias niñas en brazos. Son jóvenes, muy jóvenes.
Todos buscamos a nuestras hijas, pero es imposible: desde la foto de la asignación hasta hoy han pasado casi 5 meses y los niños a esa edad cambian día a día. Además, en las fotos suelen estar rapadas y ahora... tienen pelo, algunas incluso largo!.
Rompo a llorar. Ya no puedo mas! Me giro y veo a padres y madres llorando también. Supongo que lo lógico. Edu filma a las niñas a través del cristal y a los padres llorando, gritando, charlando...... que lió!
Una cuidadora, la que está mas cerca, tiene en brazos a una niña guapísima, peinada con el pelo en pico sobre la frente y que acaba de llorar por que tiene pesar y suspira. Maria se le acerca y le pregunta el nombre de la niña.
Edu me pregunta si será Diana, pero no somos capaces de saberlo, pero...... algo nos hace no dejar de mirarla.
La cuidadora dice el nombre y María nos dice es Yu Wei. ES DIANA! NUESTRA DIANA!.
Lloro más aún y nos empiezan a llamar, primero unos padres y luego nosotros. Los segundos, que suerte!.
Diana sigue con pesar y entramos. La cuidadora me la entrega y la cojo en brazos. No se quiere despegar de los brazos de la cuidadora, pero no hace mucha fuerza y la cojo (por fin!) en brazos. Me digo a mi misma “no llores, no la espachurres, que no se asuste, que te vea contenta” y así lo intento.
Edu lo filma todo y me alegro. Es un momento inolvidable.
Le damos una galleta para bebes y un juguete que saca Edu de la mochila.
Son las 15’15h. aproximadamente y ya han entrado todos los padres y cada uno abraza y comparte con sus hijas esos primeros momentos. Pero ya no vemos a nadie. Solo Edu, Diana y yo. Al fin juntos.
Maria nos pide los papeles y el dinero. Ella se encargara de entregarlo al notario y así no perdemos el tiempo y lo dedicamos a nuestras hijas. No se cuanto rato estamos allí, pero se lo agradecemos, así nos vamos habituando a las peques.
Nos hacen una foto a los tres para el libro de familia chino y volvemos a estar solos. Intentando conocernos. Jugamos, hacemos fotos, filmamos...... Diana sonríe, sonríe mucho y eso nos gusta. Prefiere a Edu y se le nota. Bueno, tendré paciencia, que le voy a hacer. Esta tranquila de momento.
La guía nos lleva a hablar con la cuidadora y nos dice que es muy alegre, sonríe mucho, come de todo y duerme toda la noche. Que ha comido a las 14h, así que ahora mismo tiene hambre. A ver si es todo verdad!.
Le damos un poco de beber y 3 galletitas y vuelta al bus. Hemos estado unas 3 horas mas o menos en la notaria. Todo perfecto.
Diana sigue sonriendo y no podemos dejar de mirarla.
Hay lloros en el autobús (normal) de alguna niña, pero Diana esta tranquila y al final se duerme con Edu.
Llegamos al hotel y le cambiamos el pañal. Al tumbarla llora un poco pero se le pasa rápido. Le miramos las manchas mongolas: dos en la pierna , una en el culete y otra en la espalda. No tiene marca ni picada y la piel la tiene diríamos que perfecta.
Decidimos no bañarla esa noche por que esta limpia y así evitamos que se asuste. Mañana lo intentaremos por la mañana.
Cenamos en el Buffet del hotel y se duerme de nuevo. Pero al volver a la habitación, al rato, sobre las 12 se despierta y llora casi hasta la 1 de la madrugada. Entendemos que le duele la boca porque se mete los dedos. Pero al final se duerme y a eso de las 2 de la mañana se vuelve a quejar de la boca, pero Edu la coje y se duerme hasta casi las 8.
Martes 17 de mayo: Tenemos mucho sueño. Entre las emociones vividas y la noche .... pero estamos muy contentos. Bañamos a Diana y llora un poco pero se deja.
Desayunamos muy bien y Diana desayuna huevos revueltos y arroz “congui”. Creemos que le gusta mas que la leche!
Vamos de visita al Zoo, pero esta muy mal cuidado y muy sucio. Además, hace mucho calor y llovizna. Diana va al brazo de papi y sigue sin querer venir conmigo. Como lo pierda de vista llora.
Vamos a comer a un restaurante al que nos lleva María y comemos muy bien. Luego vamos al Carrefour a comprar un carrito los que no tenemos. Hay de todo: carritos, pañales, potitos.... El carrito nos cuesta 21 euros al cambio. Los potitos son Heinz, los pañales Huggies y la leche Nestle.
Estamos a mas de 30 grados y a casi un 98% de humedad.
A Diana le sigue doliendo la boca pero no llora apenas. Al salir de las compras y mientras esperamos el bus, se nos empieza a agolpar la gente, nos miran, algunos sonríen, pero otros no. Me cogen a Diana y me pongo..... de los nervios. Pero al final todo pasa y llega el bus.
Cuando entramos en la habitación del hotel llora casi siempre. Seguro que no le gusta y prefiere la calle.
Esta noche hay una excursión por el Rió Jiantxe, pero entre que el barco no me gusta mucho y que con el calor que hace nos van a comer los mosquitos, hemos decidido quedarnos. Cenaremos en el hotel y luego un rato al piano bar, a relajarnos. Diana se duerme oyendo música y en la habitación se despierta con hambre; vuelve a cenar y se duerme otra vez sin problemas. No importa que sea tarde, la mañana la tenemos libre.
Miércoles 18 de mayo: Esta lloviendo más de lo habitual hasta ahora. Desayunamos tarde, casi a las 10 y la excusión del día, al palacio del pueblo, se suspende. Bueno, disfrutamos del hotel y cercanías y nos relajamos. Al final vamos a visitar un palacio que resulta ser un teatro, pero sigue lloviendo. Allí venden láminas, figuras de jade, cuadros..... y se regatea!
Volvemos al hotel ya que sigue lloviendo y nos hacemos una siesta de casi 3 horas, los tres juntos en la cama. Que gustito! Luego un rato de juegos y a cenar.
Diana sigue prefiriendo a Edu. Me mira y me sonríe y me pone cara de chinolis, pero prefiere a su papi, que le vamos a hacer.
Jueves 19 de mayo: día de compras cerca del hotel. No hay muchas tiendas, pero en un par de ella hay cosas muy baratas y hemos aprovechado. Sobre todo ropa deportiva y cosas para las niñas. La verdad es que o hay mucho que ver en Chongqin y tenemos ganas de irnos a Pekín y sobre todo a Valencia, donde esta una parte de nuestro corazón.
Viernes 20 de mayo: Hemos preparado papeles para
Nos ha entregado el anuncio que se hace en los periódicos cuando se encuentran a una niña abandonada. Nos ha buscado el de nuestras hijas y nos los ha dado a cada familia. Nos ha traducido como la encontraron y nos lo ha leído a cada familia cuando nos lo entregaba. Maria lloraba y nosotros también. Ha sido un momento muy duro. Ver esas niñas... tan pequeñas..... abandonadas en esas condiciones..... A Diana la abandonaron al momento de nacer en la puerta de un hospital. Llevaba puesto un suéter viejo por lo que se supone que sus padres eran pobres y no podían cuidarla. A otras las dejaron en la calle, con 4 o con 6 meses. Inexplicable para nosotros, pero real.
Sábado 21 de mayo: Hoy salimos para Pekín. Desayuno y al autobús. 40 minutos y llegamos al aeropuerto de Chongqin.
Nos despedimos de sus calles, de sus gentes, del hotel, de sus comida picantes, de su calor sofocante y de su incesante lluvia. Bueno.... nadie es perfecto y aquí nació Diana.
Nos hemos despedido de Sufé, la guía local. Es una jovencita encantadora que solo hablaba chino y ingles, pero nos ha ayudado mucho. La echaremos de menos! Pobrecilla... como lloraba y se abrazaba a las niñas!.
En el aeropuerto pasamos todos los controles perfectamente y en el avión todo es perfecto. Diana se porta muy bien, juega con nosotros y se duerme con su papi.
Llegamos a Pekín y esta lloviendo. Nos reciben Ferran y Mónica, de PIAO y vamos al autobús.
Que cambio! Las calles son amplias avenidas, los edificios altísimos...... hay tanta gente!.
Llegamos al hotel. Es el Howard Johnson y esta muy bien pero no es como el Hilton de Chongqin. Esta cerca de una estación de trenes y siempre hay mucha gente entrando y saliendo. También hay una galería comercial al lado del mismo hotel así que..... a seguir comprando!. Tienen un McDonalds, un Kentucky y hasta una pizzería. Lo pensamos probar todo.
La habitación asignada es la 805, una suite que tiene moqueta, con lo cual Diana se pasa todo el rato en el suelo, aprendiendo a gatear.
Domingo 22 de mayo: Tras desayunar, cogemos el bus
y visitamos una fabrica de jade que esta de camino a
Diana parece que ya me va tolerando mas, pero sigue prefiriendo a su padre. Pero como come bien y duerme bien y se porta bien, que haga lo que quiera, todo llegara.
La gran muralla es... un pasada..... para hacer miles de fotos y gastar cientos de cintas filmando. Subimos un trocito los tres, pero Edu se anima y sube un trozo mas. Es muy cansado pero hay que hacerlo. Hace unas fotos preciosa pero baja cansadísimo. Cada escalón es de un tamaño y esta muy empinado.
Vuelta al bus, a comer y al hotel.
Cenamos pronto que mañana hay que madrugar. Diana duerme toda la noche.
Lunes 23 de mayo: Desayuno rápido y autobús hacia
la embajada española. Maria ha ido primero al ministerio del interior para
adelantarnos trabajo. Tiene unos papeles que hemos de presentar en
Llegamos a la embajada a las 9’30h, hora prevista ya que teníamos cita. Hay mucha cola en la calle, pero tenemos cita y no hay problema. Estamos nerviosos, como siempre que se trata de papeles: habrá algún problema? Todo esta bien?
Nos hacen esperar hasta las 10’00h. Y entramos. Nos colocamos ante dos ventanillas que atienden dos funcionarias de la embajada, una valenciana y una catalana.
Presentamos: las actas notariales (4) los certificados literales de nacimiento (2) el certificado literal de matrimonio (1) Libro de familia (1) pasaporte de Diana Wei (1) Fotocopias de nuestros pasaportes y del de Diana Wei (3) Solicitud del visado (3) con la foto pegada y Solicitud de inscripción en el Registro Civil (1).
Todo esta correcto y salimos de allí con la sonrisa puesta, de oreja a oreja: DIANA WEI YA ES ESPAÑOLA!!!!!
Vamos al autobús de nuevo y a visitar una fabrica de seda. Nos enseñan todo el proceso y todo lo que se puede hacer: ropa, edredones, bolsos, ...... y, claro, compramos un poco de todo. Comemos allí mismo, muy bien por cierto, y vuelta al hotel.
Hay programada una salida a las 10 de la noche para ver unas acrobacias, pero a esas horas Diana ya esta durmiendo así que decidimos no ir.
Cenamos en un Mc Donalds que hay enfrente del hotel (el menú maxi vale 1’5 euros) y paseamos un poco. Sigue siendo el tiempo bastante bochornoso y por la noche se agradece el poco aire que corre.
Martes 24 de mayo: Hemos quedado a las 9´30 de la mañana. así que desayunamos y nos vemos el en hall del hotel como todos los días. Visitamos una fábrica de perlas y compramos, como siempre, un poco de todo. Luego vamos a visitar el palacio de Verano.
Es impresionante. Muy grande y muy bonito. así que aprovechamos para hacer muchas fotos y filmar. Paseamos en barco sobre el lago artificial que hay en el palacio y Diana disfruta. Sigue sonriendo y eso nos gusta.
Comemos en un restaurante que ha buscado la guía y volvemos al hotel en el autobús. Me quedo con Diana por primera vez yo sola y Edu se va con otros papis de compras a una calle de tiendas que les ha comentado Maria. Buscan relojes pero al final no encuentran nada asequible.
Diana se porta bien conmigo. Duerme y al despertar de la siesta busca a su papi, pero no llora. Cuando llega Edu me bajo a hacerme un masaje en el mismo hotel con otras mamas. Es un masaje al estilo de Hong-Kong pero es una verdadera paliza. Me duele todo pero estoy relajada y muy bien. Lo recomiendo!.
Edu trae cena de un Kentucky que hay cerca y cenamos en la habitación. Diana duerme toda la noche.
Miércoles 25 de mayo: Hoy visitamos la ciudad prohibida. Desayunamos y al autobús. Está a unos 30 minutos de camino. Maria nos advierte que hay muchísima gente y que procuremos no separarnos.
Empezamos la visita llegando a la plana de Tian An Men. allí está la tumba de Mao pero no entramos. Hay muchísima cola. Hacemos fotos y seguimos andando.
La plaza es preciosa pero hay miles de personas e impone un poco.
A lo lejos vemos el famoso cuadro con la foto de Mao y seguimos haciendo fotos y video. Nos hacen una foto a todos juntos y luego nos la mandaran al hotel.
Entramos en la ciudad prohibida, justo por debajo de la foto de Mao. Sigue habiendo miles de personas. La recorremos toda: palacios, escaleras, monumentos, mas escaleras..... descanso para que coman las niñas......mas escaleras...... Maria nos lo explica todo pero vamos muy deprisa, demasiado para nuestro gusto.
Se sale por otra puerta, por el lado opuesto a la entrada y Maria nos vuelve a advertir que cuidado con separarnos, que hay mucha gente pidiendo y robando a los extranjeros. Y así es: vemos gente pidiendo, mucha gente pobre, con malformaciones,..... es un espectáculo bastante triste y nos sentimos mal. Maria insiste que no les demos nada o se nos tiraran todos encima y le hacemos caso.
Llegamos al autobús y de vuelta al hotel.
Paseo por la galería comercial del hotel y cena en la pizzería que hay allí.
A dormir, que mañana nos espera de nuevo la embajada.
Jueves 26 de mayo: Desayuno rápido y a la embajada a recoger los visados de las niñas. Llegamos a las 9’30 y como no tenemos cita hasta las 10’00 nos hacen esperar.
Todo correcto y nos entregan los pasaportes de las niñas con el visado para poder viajar a España y las actas notariales que hablan de la adopción y que están en Chino y en inglés.
Visitamos un mercadillo que es como una galería comercial, en un edificio, pero con puestos de mercadillo. Es lo que sustituye al mercado de la seda. Hay de todo; juegos de ordenador, relojes, ropa de imitación de marcas, ...... de todo lo que queramos.
Compramos de todo y nos quedamos casi sin dinero.
Comemos allí cerca. Nos invita el BLAS a comer Pato laqueado, pero el sitio es muy pequeño y no nos gusta mucho. Volvemos al hotel cogemos dinero y la guía nos indica otro mercadillo al que podemos ir andando desde el hotel.
Acabamos con nuestros ahorros pero estamos contentos. Que pena no haber ido antes.
Cenamos en el hotel, nos tomamos algo en el bar con unos cuantos padres y a dormir, que mañana salimos muy pronto.
Acabamos de hacer las maletas y vienen a llevárselas a eso de las 10 de la noche.
Intentamos descansar pero no podemos. Mañana volvemos a casa. Por fin!. Tenemos muchas ganas. Malena nos espera y no aguantamos mas sin verla. Hemos llamado y hablado con los yayos todos los días, pero con ella no. No nos coincidía el horario, pero además es que casi lo preferíamos así. No lo hubiéramos soportado.
Ya queda poco!.
Viernes 27 de mayo: Nos levantamos a las 5 de la mañana. Nos duchamos, nos vestimos y a desayunar muy rápido. Maria ha conseguido que el hotel abra el buffet del desayuno para nosotros a las 6’00. A las 6’30 salimos. Todos en el hall, con el equipaje de mano preparado y las peques medio dormidas.
Autobús 40 minutos hasta el aeropuerto.
Allí esta en la puerta una persona con las maletas y las subimos a carritos para entrar a facturarlas. Maria coge a Diana y la besa y la veo llorar. Se que se va a ir sin despedirse, no lo puede aguantar y la beso yo y me abraza. “Vayan hacia dentro, vamos” me dice con lagrimas en los ojos. Le doy las gracias por todo y lloro también. Cojo a Diana y entro. Edu ya ha entrado y hay mucha cola para facturar.
Otros padres me preguntan por Maria y les cuento que se ha ido. Lo entienden pero les sabe mal no haberse podido despedir de ella.
Hay mucha cola y estamos un rato facturando. Cuando nos toca a nosotros, miran los pasaportes y a nosotros varias veces, sobre todo a las niñas.
Cuando pasan nuestras maletas por el scanner..... hay algo...... y llaman a Edu para que la abra y no sabemos lo que es, quizá algún regalo..... no sabemos... hasta que lo descubrimos: llevábamos una botella de antibiótico para Diana por si nos hacia falta, de esos que son polvo y se añade agua y la maquina lo había detectado. Claro.... polvo y blanco...... Explicado lo que es, se acabo el problema.
Vamos hacia la sala de embarque donde sale el vuelo Pekín – Paris, pero aun queda mas de dos horas.
Como hay tiendas por allí, gastamos los últimos yuanes y los últimos dólares.
Al fin llaman a embarcar y subimos de los primeros. Esta vez el avión, al estar vació, no nos agobia tanto.
PIAO ha conseguido al fin que vayamos sentados juntos y casi todas las familias al final del avión, así que mejor, el viaje será mas llevadero dentro de la paliza que supone ir 12 horas con una pequeñaja al brazo.
Hacia días que
El vuelo bien, cansados pero bien. Llegamos a Paris y con el equipaje de mano fuimos de una terminal a otra, como a la ida, pero esta vez sin chaqueta verde que nos llevara, sino preguntando. Éramos 40 adultos y 20 niñas así que... como para perderse.
Hace mucho calor y al final, tras pasar los controles donde nos piden hasta las actas notariales y todo, conseguimos llegar a la terminal y esperamos que salga el vuelo, el ansiado vuelo que nos llevara a casa.
Sale a la hora y subimos nerviosos. Son apenas dos horas, pero desde que nos hemos levantado y con el otro vuelo tan largo..... estamos agotados. Alguna niña llora pero seguro que es de cansancio.
Al fin anuncian que estamos llegando. Diana se duerme y casi mejor. Yo empiezo a llorar y a pensar en Malena, en el encuentro con ella. Como estará? Nos echara de menos? Nos rechazará? Querrá a su hermanita?. Dudas y mas dudas que pronto se van a solucionar.
Tomamos tierra y bajo yo con Diana al brazo que sigue dormida. Edu con el equipaje de mano. Vamos a la cinta a recoger las maletas que salen enseguida.
Vemos detrás de los cristales mucha gente, pancartas incluidas, y lloro ya sin parar. No quiero que Malena me vea llorar pero no puedo. Estoy temblando.
Edu llega con las maletas y salimos.
Entre la multitud veo a los padres de Edu y.... la carita de Malena, sonriendo, vergonzosa...... me mira..... nos mira...... sigo llorando y camino hacia ellos.
Me agacho y Malena me dice “Mami, que pequeñita es!” y le digo que si. La toca y la acaricia y Diana sigue durmiendo. Se la doy a Edu y achucho a Malena, la besuqueo y la abrazo. Edu se agacha y nos abrazamos los cuatro. Por fin juntos. Por fin en casa.
Malena esta como avergonzada y le cuesta hablarnos pero no hace mas que mirar y tocar a Diana y eso nos gusta. Esta mayor. La vemos enorme al lado de Diana. Casi tiene 3 años! Es toda una señorita.
Vamos saliendo del aeropuerto y vemos a los demás padres
con sus hijas que están también con sus amigos y familia que han ido a recogerlos.
Nos despedimos de ellos hasta pronto: de José Ramón y Nuria con Lucia,
de Salva y Montse con Noelia, de Mónica y Miguel con Laura Yu, de
Eva y Manolo con Alba, de Pilar y su madre Enedina con Laura, de
Charo y Mauricio con Amanda, de Fidel y Mª José con Mar, de Jaime
y Carmen con Laura, de Sonia,
Vicente y Carolina con Marina Yu.
Han sido unos días inolvidables en los que hemos compartido momentos muy importantes para nuestras vidas. Por eso siempre estarán en nuestro pensamiento y en nuestros corazones.
Hace unos días, viendo las fotos Malena me dijo “mami, Diana tiene muchas hermanitas en China, verdad?” Pues si, tiene muchas, pero muchas de esas hermanitas ya viven con sus papas aquí en España. Y seguro que todas lo hacen muy pronto.